Un nuevo encuentro y esta vez para hablar de un fenómeno, en contínua evolución, que nos rodea y afecta de manera significativa a todos los usuarios de servicios de internet: el modelado de los medios.

Años después de la creación y el acceso genérico de todos los públicos a los diferentes servicios que internet ofrece se está produciendo un hecho con un futuro aún sin determinar; este hecho incierto no es más que la contínua evolución de los propios medios y la forma en que todos los usuarios los utilizan.

No hay más que ver como sucesos acontecidos de gran importancia (y me remito al 11-S) provocaron un cambio en la forma de utilizar los servicios de internet. No sólo ese es el punto de inflexión ya que otros, aparentemente más modestos como el fenómeno weblog, están llegando a convertirse en una nueva forma de comunicación. También podríamos hablar de portales como Wikipedia (entre muchos otros) en los cuales la aportación individual de cada uno de sus usuarios permite aunar conocimientos de una forma práctica y participativa.

Estas participaciones individuales suelen estar expuestas a procesos similares los de cualquier tipo de publicación en soporte físico ya que si no nos encontrariamos rodeados de información no fidedigna. Algunas de las formas en que se presenta la información manifiesta del autor son: comentarios (una de las formas más habituales), filtrar y editar, verificación de datos, reportería de base, gestión de conocimientos… y otras más multimedia como puede ser la presentación a través de audio y vídeo.

Llegados a este punto la pregunta clave sería: “¿Qué necesidad tiene el ser húmano de difundir información?. La respuesta la podríamos encontrar en la pirámide de las necesidades de Maslow en la cual las necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales, de autoestima y de autoactualización son el motor que nos mueve, casi impulsivamente, a dejar una pequeña parte de nosotros expuesta a los demás a través de la comunicación internáutica (si se me permite la expresión).

A través de esta forma desmocratizada de publicar información, el periodismo participativo, no parece que vaya a desparecer pronto aunque sí que, tras un futuro aún incierto, continuará desarrollandose para aportarnos pequeñas dosis de libertad de expresión individual.